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sábado, 5 de noviembre de 2011

Importancia del estado emocional ante un tratamiento de infertilidad.



Como es sabido tanto el hecho de la infertilidad, como los tratamientos de reproducción asistida (TRA) tienen una clara repercusión en el estado emocional de las personas. A su vez, se ha comprobado que el estado emocional de la pareja puede afectar a los resultados de los tratamientos de infertilidad, aumentando la tasa de éxito cuando dicho estado emocional es el adecuado

Hay dos tipos de factores que contribuyen a alcanzar y mantener un estado emocional óptimo que facilite el conseguir la gestación. Por una parte, tenemos los “equilibradores” como:
– Mantener bajo control los niveles de estrés y la ansiedad.
– El apoyo de la pareja.
–Seguir con la vida normal sin focalizarlo todo al tratamiento.
Y por otra parte los motivadores o potenciadores como:
– Un alto grado de confianza en la eficacia del tratamiento y en el equipo médico.
– Altas expectativas de éxito respecto a los resultados del tratamiento.
– Sensación de certeza interna de que se va a lograr la gestación.
Ambos factores actúan de manera diferente:
 Mientras que los equilibradores aumentan la resistencia a la fatiga psicológica, fomentan la adherencia al tratamiento, evitando abandonos y disminuyen la percepción de mala calidad de vida durante el TRA. Los factores potenciadores actuarían generando confianza, seguridad y fe y haciendo actuar al paciente de manera inconsciente pero consistente con la creencia de que se va a lograr la gestación.
Espero que os sriva de ayuda.
Un abrazo a tod@s!!

miércoles, 2 de noviembre de 2011

La utilidad del psicólog@ en la unidad de reproducción.


El proceso emocional que conllevan la infertilidad y los tratamientos de reproducción asistida, es tan importante que resulta imprescindible que el psicólogo forme parte del equipo
multidisciplinar. En distintas ocasiones hemos comentado la necesidad de la participación de un psicólogo profesional desde el momento en que se inician las pruebas para establecer el diagnóstico de infertilidad.
La evaluación psicológica de la pareja permite conocer su ajuste
emocional, detectar aquellas parejas con riesgo de desarrollar trastornos emocionales y ofrecer la ayuda psicológica adecuada y
ajustada en cada caso.
El tiempo que se precisa para las pruebas diagnósticas médicas, alrededor de 2 o 3 meses, sería tiempo suficiente para solventar cualquier desajuste detectado, o preparar psicológicamente
a las parejas con menores recursos para afrontar el proceso de tratamiento médico de la infertilidad.
Un abrazo a tod@s!!

Etapas de la Fecundación in vitro que generan más ansiedad.

El 30% de las parejas inmersas en tratamientos de reproducción asistida precisan de ayuda psicológica. Sirva como ejemplo el hecho de que si no se consigue embarazo en el primer intento, el “mazazo” es muy importante en la autoestima de la paciente. Los periodos de más ansiedad se producen el día de la punción ovárica, el de la transferencia de embriones y los 15 días de espera hasta saber el resultado despues de la transferencia. También se dan casos, tras varios ciclos fallidos, de abandono de los tratamientos debido a la desesperación.
Espero os sirva de ayuda.
Un abrazo a tod@s!

martes, 1 de noviembre de 2011

Ayuda psicológica profesional en la infertilidad. ¿Cuando es necesaria? como saber detectarlo.



Ayuda Profesional
Las terapias de apoyo psicológico complementan y apoyan el tratamiento médico reflejando nuestra concepción de la infertilidad como un problema que afecta a la persona integralmente tanto en aspectos relacionados con su salud física como en aspectos psicológicos y en sus relaciones sociales. La ayuda psicológica puede ser de utilidad para examinar los sentimientos, determinar prioridades y mejorar las habilidades de afrontamiento.
Hay parámetros que alertan claramente de una depresión o de un cuadro de ansiedad. La falta de motivación, la disminución de las actividades sociales, el estar demasiado sensible, vulnerable, el sentirse culpable o incluso tener pensamientos de suicidio.
Además de los signos emocionales de la depresión y la ansiedad, existen otros signos. Por ejemplo, dificultad para conciliar el sueño o bien para mantenerlo. La pérdida de apetito, pérdida del deseo sexual y la fatiga.
El objetivo de la ayuda profesional es:
  • Reforzar la información y educación de la pareja.
  • Dar apoyo emocional especializado en las distintas etapas del diagnóstico y tratamiento desarrollando algunas formas prácticas de auto ayuda para el alivio del estrés y la ansiedad.
  • Asesorar a las parejas para que tengan una participación activa en las decisiones que enfrentan en las distintas etapas del proceso.
Es una actividad breve, (una o más sesiones de acuerdo a las necesidades).El foco del trabajo psicológico es el enfrentamiento de los aspectos psicológicos asociados al problema de infertilidad.
El propósito es expresar en un lugar seguro las emociones, dificultades, temores, que se están enfrentando y buscar formas concretas de aliviar la ansiedad, de enfrentar situaciones que producen dolor o tensión, resolver problemas que se presentan en la relación de pareja, en la interaccion con los demás, etc.

La intervención del psicólogo se hace necesaria cuando:
  • Las reacciones emocionales del paciente o de su pareja le impiden buscar tratamiento, cooperar o interfieren en el mismo.
  • Las reacciones emocionales del paciente o de su pareja perturban su actividad normal (leer, mantener relaciones sociales o sexuales, trabajar, etc...) y le conducen a prescindir de muchas de sus fuentes habituales de gratificación.
  • Las reacciones emocionales de un miembro de la pareja se manifiestan en forma de síntomas psiquiátricos convencionales.
Es de considerar tratamiento psicológico ante las siguientes situaciones:
"Me siento sola (o) y aislada (o)".
"Con muy pocas personas puedo hablar sobre nuestra infertilidad. En general la gente no me entiende".
"Mi esposo (a) es la única persona con quien puedo hablar de esto".
"La angustia por la infertilidad está afectando mi trabajo".
"Las reuniones familiares están siendo cada vez más difíciles para mí".
"Siento que mi vida está fuera de control".
"No puedo evitar sentirme inferior a otras personas que sí han logrado ser papá o mamá".
"Me siento muy decaída (o), sin motivación, cansada (o), intranquila(o)".
"Cuando me preguntan si tengo hijos o cuando voy a tenerlos siento un dolor intenso y no sé qué responder".

Diferentes niveles de intervención del psicólogo
La atención integral de la pareja infértil requiere inexcusablemente una clínica sustentada desde un conocimiento interdisciplinario que englobe todos los factores concurrentes: somático, social, biológico, antropológico, psicológico, etc. Partiendo de la perspectiva interdisciplinaria, y desde el punto de vista emocional, conviene que los profesionales puedan dar respuesta a 3 niveles:

-Asistencia directa a la pareja infértil: intervención en la situación de crisis vital que la pérdida de la procreación biológica implica para toda pareja que consulta.
-Intervención en el equipo interdisciplinario: Aportar el diagnóstico que facilite la realización de alternativas terapéuticas globales y adecuadas a la situación clínica.
Facilitar la detección de ansiedades grupales en el equipo y su correcta tramitación para que las indicaciones terapéuticas sean adecuadas, oportunas y pertinentes, y por tanto eficaces.
-Docencia e investigación: Formación específica de los diversos profesionales implicados en el campo de la infertilidad. Intercambio permanente y continuado de conocimientos entre las diferentes disciplinas, para poder ofrecer a los pacientes que padecen infertilidad, una atención holística a su problema.

domingo, 30 de octubre de 2011

Los sentimientos más frecuentes en hombres y mujeres que padecen infertilidad.


En el caso de las mujeres

          Desde tiempos inmemoriales se ha enfatizado la importancia de la maternidad en el rol de la mujer y la infertilidad ha sido vista como una desgracia. Esta creencia ha provocado que las mujeres "infértiles", se sientan devaluadas, menos mujeres, incompetentes y a menudo sienten que algo les faltará; sentimientos de vacío son muy frecuentes, ya que en definitiva, algo malo tendrán, ya que no pueden concebir. Las presiones familiares y culturales a menudo despiertan sentimientos de culpa y vergüenza, ya que su autoestima se ve seriamente afectada.
Todas estas creencias no hacen más que generar más angustia y más desesperanza, tanto así que se va perdiendo la confianza en sí mismo, aparecen los sentimientos de inutilidad, es frecuente que su rendimiento en otras áreas como lo es el trabajo disminuya, ya que su autoimagen resulta seriamente dañada. Es así como de forma paulatina se va aislando, tanto de su familia como de sus amigas, aparecen sentimientos tales como celos y envidia al ver o saber que otra mujer está embarazada, respuesta sumamente natural, pero sumamente nefasta ya que son vividos con mucha culpa por la persona que los experimenta. Estando en este estado rápidamente aparece el desgano y la falta de motivación, así como otros trastornos, la tristeza y la desesperanza se hacen presentes, y aunque su tolerancia al dolor sea mayor que al del hombre, las mujeres se deprimen con mucha más facilidad.
Una de las formas de poder superar esto es compartir y hablar de sus experiencias con otros, por esta razón es importante que las mujeres cuenten con una red de apoyo, en ocasiones puede ser gente no muy cercana, en otras la familia, aunque para el mundo "fértil" resulta difícil entender y comprender lo que se siente.

En el caso del hombre
             Para los hombres la imposibilidad de embarazar a su pareja, está estrechamente ligada con la masculinidad y la virilidad. Algunos se sienten tan presionados, que su deseo sexual y su desempeño se ve gravemente afectado, ya que su autoestima también está dañada, y no soportan la presión de tener que "cumplir" en los periodos fértiles. La mayoría de los hombres consideran que tener algún problema para concebir es humillante y devastador. Ellos tienden a tener una personalidad más introvertida y no comentar el problema con nadie; incluso evitan el tema porque hablar de ello también les afecta muchísimo en su rol de hombre, marido o pareja. Ellos sufren por dos, ya que generalmente es la mujer la que se ve expuesta a un mayor número de tratamientos, los cuales son en su gran mayoría molestos o dolorosos; además el ver por todo lo que pasa su pareja, aumenta la culpa y aumenta la desesperanza y la falta de control.
 En general el hombre tiende a aislarse, evita cualquier acercamiento al tema, por esto no es raro que se concentre mucho en su trabajo, o en otra actividad, un hobby por ejemplo. También se deprime, pero lo oculta mucho mejor que la mujer, básicamente por una cuestión social ya que el llanto o la tristeza, son vistos como señal de debilidad.

Recomendaciones para evitar depresion durante y posteriormente al tratamiento de fertilidad.



     Estableciendo ya la correlación entre infertilidad y depresión; y conociendo las devastadoras consecuencias de esta ultima, se hace necesaria la búsqueda de soluciones. Esta búsqueda incluye tanto soluciones a las crisis, como a la prevención de la misma. Diversos autores han emitido recomendaciones que son útiles en la investigación de las consecuencias de la infertilidad, como de la depresión. Entre las recomendaciones más importantes, tenemos:

A nivel personal:
  • Dejar el tema de la infertilidad abierto.
  • Dedicar un momento determinado del día para hablar sobre las experiencias relacionadas a la infertilidad.
  • Procure evitar tener información fehaciente y pensamientos negativos que os lleven a un mal estado de ánimo.
  • Si crees que necesitas ayuda psicológica no dudes en buscarla.
  • Utiliza tu experiencia para ayudar a otras personas.
  • Intenta relajarte. (Aunque es muy complicado, existen técnicas de relajación, que pueden ayudarte mucho)
A nivel de pareja:
  • Habla con tu pareja la forma y la cantidad de información que les daréis a los demás, familia, trabajo, amigos..........
  • Preparen ambos las respuestas a las preguntas inesperadas que puedan haceros vuestros amigos, familiares y compañeros de trabajo.
  • Proyectar hacia el futuro.
  • Haz en común con tu pareja planes del ciclo del tratamiento. En caso contrario, discutir tambien sobre otras posibilidades de paternidad.
  • Reafirmar los intereses habituales de ambos, no os centreis solo en el problema de infertilidad.
  • Comunícaros abiertamente. Las dudas y los mensajes difíciles de descifrar, son motivo de más estrés.
  • Enfócaros en la relación. A menudo se abandona a la pareja, lo que provoca frecuentes rupturas.
A nivel medico:
  • Mantened una buena comunicación con vuestro médico.
  • No dudéis en preguntar lo que necesitéis saber acerca del tema.
  • Los profesionales de salud mental os ayudaran en la toma de decisiones y a afrontar reacciones relacionadas con este problema.
Empieza hoy a poner todo esto en práctica, no lo dejes para mañana. Te sentiras mucho mejor.
Espero os sirva de ayuda.
Un abrazo a tod@s!

sábado, 29 de octubre de 2011

Las 6 etapas psicológicas de la pareja infértil.

La incapacidad de tener hijos resulta ser una de las experiencias más difíciles que debe abordar el ser humano. Las personas se ven enfrentadas a una crisis que genera angustia y sentimientos de pérdida. Enfrentarse a un diagnóstico y a un tratamiento produce una sensación de incertidumbre y de falta de control que a menudo desencadenan respuestas psicológicas diversas, las que dependerán en gran medida de los recursos psicológicos personales, la relación de pareja, la comunicacion de ésta, el estado de ánimo general y eventos situacionales que pueden agregar componentes estresantes a la situación en sí.
Cómo enfrentar la infertilidad y sus consecuencias dependerá de muchos factores que se intentarán ordenar de forma cronológica.
  • Primer paso
 Se inicia cuando la pareja decide tener hijos por distintas razones, ya sea amor, continuidad, prolongación de los padres y de la relación, producto de ambos, presiones sociales, familiares, religiosas u otras. La pareja opta por la opción de la paternidad, se discuten diferentes cuestiones: lugar que ocupará el bebe, posibles nombres, el cambio que la llegada del nuevo miembro producirá. Luego de esta decisión, lo primero que hace la pareja es dejar de lado cualquier método anticonceptivo; muchas mujeres acuden al ginecólogo para realizar un chequeo de rutina. Sin embargo, luego de transcurrido un tiempo sin que este ocurra, generalmente un año, aunque en muchas ocasiones antes, comienza la preocupación y la duda. Son frecuentes las preguntas,  la incertidumbre crece y genera cierto estrés.
  • Segundo paso
Comienza cuando la pareja decide acudir al médico porque el embarazo no se logra. En esta etapa se incorpora el médico a la problemática de la pareja. Comienza una serie de exámenes, algunos de ellos invasivos. La pareja acepta realizarlos con el fin de conocer y comprender qué es lo que está sucediendo. Cuando hay conocimiento sobre el tema y sobre los factores que producen infertilidad, el estrés tiende a mantenerse más controlado, el desconocimiento siempre genera más preocupación y angustia. Durante este período los procedimientos médicos son realizados, se mantiene la incertidumbre pero también se mantiene la ilusión de que "todo estará en orden y que si hay algún problema este sea menor y de fácil solución".
  • Tercer paso
Es la etapa del diagnóstico; éste puede ser preciso y puntual pero a veces resulta no serlo y se requiere de más exámenes para definirlo. Sin embargo, el diagnóstico es siempre un comienzo y revela sin lugar a duda que hay un problema, frente a esto la primera respuesta psicológica, es la negación, es decir, "no, esto no puede ser, esto no está pasando", la mente se rehúsa a esta posibilidad, es un shock que produce diversos sentimientos, pena, rabia, impotencia, y en ocasiones descontrol.
Es importante la comunicación con el médico tratante, éste debe explicar en qué consiste el problema y cuáles son las alternativas de tratamiento posible. Se debe compartir desde el comienzo los sentimientos, inquietudes y pensamientos con la pareja.
En esta etapa a menudo la pareja, o al menos uno de sus integrantes, busca información al respecto, averigua de centros, de médicos, y de posibilidades. Esta búsqueda debería generar calma, pero en ocasiones aumenta más aún la ansiedad, en especial por los altos costos económicos de los procedimientos entre otros factores.
Sentimientos como culpa surgen de manera inmediata; creer que uno es culpable por tener dificultades para concebir es común, pero es a la vez perjudicial, ya que nadie es responsable, pues nadie eligió tener esa condición física y/o biológica. Las parejas pueden culparse el uno al otro por su incapacidad para concebir, especialmente cuando sólo uno de los dos es estéril. Además estos sentimientos hostiles pueden producir un deterioro en la relación de pareja, que de no ser sanada mediante la comunicación, comprensión y cariño, puede entorpecer el tratamiento posterior. También puede culparse a otros o a otras circunstancias, por ejemplo al ginecólogo que los llevó a descubrir el problema, a los padres por haber recomendado que esperaran a ser mayores para tener un hijo, o a cualquier otra persona o profesional. Los sentimientos de culpa pueden superarse tomando una actitud activa en la búsqueda de la solución al problema y siendo positivos en la consecución de los pasos a seguir. Es importante experimentar y aceptar todas estas emociones.
  • Cuarto paso
Podríamos llamarlo el de la comunicación. Con el diagnóstico en mano se barajan las alternativas de tratamiento en conjunto con el médico, se analizan las posibilidades de la pareja.
Importante en esta etapa es tener muy en claro las características del método adecuado o elegido, sus consecuencias y efectos secundarios, sus posibilidades de éxito y de fracaso. En caso de que no resultará, conocer cuál es el procedimiento a seguir. Conociendo cual es la situación y las opciones de tratamiento, se facilitan las decisiones a tomar. Las decisiones deben tomarse en conjunto con la pareja y el especialista.
Esta etapa se vive de forma dual, por un lado está la esperanza de que todo va a resultar y por otro, se siente una presión, en ocasiones poco definida, de que el tratamiento debe resultar. Iniciada esta etapa comienza otra que puede ser entendida como adaptación y aceptación del problema.
  • Quinto paso
Aceptado el problema, se da inicio al tratamiento. Éste es probablemente el momento de mayor estrés; dependiendo del tratamiento también podemos mencionar el malestar físico al que se somete generalmente la mujer (malestares hormonales, dolores abdominales y las molestias de los exámenes). Los días y el tiempo transcurren en base al tratamiento, las conversaciones y las inquietudes se basan en él. Se genera un ambiente en donde el centro de atención es el embarazo, las posibilidades, los avances que se observan, y la esperanza de que todo resulte bien. Todo esto influye en las personas, tal vez no de forma inmediata, pero es posible que aparezcan los primeros síntomas de estrés, ansiedad y depresión. En muchas ocasiones las parejas mantienen en su intimidad todo este procedimiento; esto a veces es recomendable en algunas parejas; en otras, es mejor contar con redes de apoyo que puedan servir para compartir las inquietudes, miedos, y penas.
Es posible también que aparezcan los primeros problemas sexuales, ya que la infertilidad está fuertemente asociada con la sexualidad, algo tan personal, íntimo y propio de la pareja pasa a ser un centro de atención. El sexo puede transformarse en una rutina mecánica y programada de acuerdo con el mejor momento para concebir. Mantener relaciones sexuales en un determinado momento puede dar solución al problema de la infertilidad, pero por otro lado está ligado muy estrechamente con el placer, y no debe servir sólo para lograr un fin concreto. Es necesario conversar y compartir en pareja los sentimientos y emociones sobre el tema; esto facilitará el entendimiento y el acercamiento.
Estos tratamientos tienden a ser largos, por lo tanto, el desgaste se hace presente y se siente en muchos aspectos, en el trabajo, en el hogar e incluso en la vida social, por esto es necesario que las personas se adapten a esta nueva situación.
Es importante preservar la calma y eliminar elementos estresantes que no sean causa directa del tratamiento. Descansar, realizar actividades placenteras, tomarse vacaciones.
  • Sexto paso
El resultado del tratamiento; aquí el estrés, la curiosidad, las ansias de obtener resultado positivo, generan un grado mucho mayor de nerviosismo y ansiedad que los experimentados anteriormente. Si es positivo la pareja se fortalecerá y sólo le restará tomar todas las medidas de precaución que el médico indique.
Sin embargo, si el resultado es negativo y el tratamiento fracasó, las esperanzas que se tenían se desvanecen, la sensación que invade a la pareja es a menudo confusa, incluso puede ser sentida a nivel físico (aparece el llanto, el descontrol, la desesperanza).
Aparece la rabia, tan inespecífica que puede orientarse hacia todos, hacia Dios, hacia el otro. Luego surgen los reproches, los que pueden ser dirigidos hacia otros o hacia si mismo,  disminuye la autoestima, aparecen los sentimientos de inutilidad. Es muy común que en este punto la pareja entre en crisis. Es perjudicial el aislamiento. La comunicación sigue siendo un punto fundamental, es necesario compartir los sentimientos y emociones con alguien empático que comprenda la situación.
Pasado estos primeros momentos, los que tienen una duración individual, es importante meditar, analizar. Es necesario descansar, tomarse un tiempo, para retomar o iniciar otro o el mismo tratamiento; no es conveniente tomar decisiones apresuradas, ya que el desgaste emocional es muy alto.
Cuando los fracasos han sido reiterados los sentimientos negativos se van acrecentando, y es muy posible que las parejas se sientan solas y deprimidas, y que la soledad se apodere más de uno que de otro.
En ocasiones existe aislamiento de parte de la pareja, ya no frecuentan a los amigos, se alejan de las amistades que tienen hijos y de quienes aunque hacen su mejor intento, no los entienden. Llegado a este punto, y con bajas posibilidades de lograr el embarazo, es necesario detenerse a pensar, analizar y valorar que hay otras posibilidades de ser padres, esta es la adopción. Sin embargo, esta debe ser una decisión personal de la pareja, donde juntos van a iniciar otro proceso, donde deben evaluarse muchos factores, para poder tomar una decisión responsable e iniciar una nueva etapa dentro del marco legal que cada país impone.

Tremendo aporte del doctor Diego Lange, del cual debemos beneficiarnos todos. Lo rescato para vosotros!!
Espero que os sirva de ayuda para que entendáis que os está pasando. Permite a tu pareja que lo lea, puede ayudaros a ambos.

Un abrazo a tod@s!!!!!