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viernes, 21 de octubre de 2011

8 Consejos para llevar con optimismo tu tratamiento de fertilidad.


Practicamente 1 de cada 8 parejas, se enfrentan a la infertilidad en algún momento de su relación. Y cualquiera que haya luchado contra la infertilidad, puede dar fe de la tensión física y emocional que acompaña al camino en el intento de concebir un hijo. La montaña rusa de hormonas, la esperanza y la decepción, forman un caldo de cultivo para la preocupación y la ansiedad casi universal en todo el proceso de tratamiento.  Estudios recientes no aseguran que la ansiedad y la angustia emocional no repercutan negativamente en las tasas de éxito de la inseminación o de FIV, sin embargo, hacen una vez que ya es complicado, aún más difícil.
Si tú o alguien a quien tú quieres, se está enfrentando a algun tratamiento de fertilidad, o acabas de descubrir que padeces este problema, ten en cuenta estos consejos, para lidiar con la ansiedad que es inherente al proceso:

 • Mimaté: Entre las inyecciones de hormonas diarias, las extracciones de sangre y control ecográfico de tu tratamiento, tu cuerpo se lleva una buena paliza.  Recibir un masaje, hacer yoga, probar la acupuntura, dormir una siesta....... Disfruta de lo que te gusta. ¡Te lo has ganado!

• Busca apoyo: Aunque puedes sentirte solo/a en este proceso, la infertilidad es bastante común. Es posible que ya sepais de amigos o familiares que han luchado o se encuentren en vuestra misma situación. Hablad con ellos.
Si no conoces a nadie, pregunta a los profesionales de la clínica donde te estas tratando, para que te deriven a un grupo de apoyo o a consultas psicológicas.

• Infórmate: Haz preguntas, todas las que te surjan, jamás te quedes con dudas. Trata de aprender la jerga y entender los resultados de las pruebas y los tratamientos.  Esto hace que percibas que posees en mayor medida el control sobre el problema. Si necesita ayuda, pídele a tu médico que te recomiende un buen libro. Mantéte alejado de fuentes no confiables de información que te puedan llevar por mal camino y aumentar tu ansiedad. (Tened en cuenta, que una vez mezclados en estos procesos, cada pareja o persona en tratamiento percibe unas sensaciones, que pueden no ser las que tú percibas en un futuro, no es malo que te informes y compartas sensaciones y emociones, pero procura ante todo, no identificarte con nadie)

 • Permanece anclad@ en el presente: Puede ser abrumador hacer frente a la gran cantidad de detalles de los tratamientos de fertilidad.  Las pautas de medicación, el control, las instrucciones, los resultados potenciales....... A veces, es demasiado para afrontar todo esto de una sola vez. Si te encuentras con ansiedad por el proceso, te recomiendo que no intentes digerirlo todo de golpe, sino que más bien vayas entendiéndolo y realizándolo paso a paso. Piensa: ¿Qué está sucediendo en este momento?¿Qué es lo que tengo que hacer hoy, no mañana o la próxima semana? Centrarse sólo en el siguiente paso.

• Facilidad para decir ¡NO!:  Recorta tus obligaciones donde puedas. Delega el trabajo o las tareas, si es posible. Pide ayuda a amigos, familiares, colegas o vecinos. Las técnicas de reproducción asistida son procesos muy intensos, rechazar responsabilidades adicionales os dará el tiempo para acudir a las citas con vuestro ginecólogo/a, y disminuirá la tensión, que el propio proceso acarrea.

• Recuerda que hay vida despues de los tratamientos de fertilidad: Es fácil ser arrastrado por el proceso, por lo que la búsqueda de concebir se puede convertir en tu único objetivo. ¿Qué te gustaría hacer antes de comenzar el tratamiento? ¿Pintura?, ¿Caminar?, ¿Leer? ¡Hazlo por favor! Piensa en las cosas de tu vida que funcionan realmente bien. ¿Tiene grandes amigos?, ¿Un buen esposo?, ¿Un trabajo que te gusta?
Centrándote en aquellas áreas de tu vida que funcionan, ayudas a equilibrar tu atención y disminuir la ansiedad. No quiere decir que el embarazo no sea una prioridad, sino simplemente que existen muchos aspectos en tu vida que valoras y también son prioritarios.

• Mantente alejado de los malos escenarios. Por supuesto, es imposible predecir el futuro, pero ¿de qué sirve imaginar lo peor?  Si hoy te encuentras representando escenas negativas desde el presente para el futuro, trata de visualizar una escena positiva.  Imagina que tus embriones se implantan. Miraté a tí misma/o relajada/o y tranquila/o, recibiendo buenas noticias de tu médico. Cambia esos pensamientos negativos por otros más reconfortantes, recuerda que cada ciclo de FIV, es una nueva oportunidad con un nuevo resultado.

• Pide ayuda si la necesitas: Si encuentras que tu ansiedad se vuelve inmanejable, o si estás luchando con la depresión , no tengas miedo de buscar ayuda profesional.  Muchas mujeres necesitan un poco de ayuda durante este periodo difícil. Ponte en contacto con tu clínica de fertilidad, con los profesionales psicólogos que conozcas o en búsqueda de sitios como éste.

  ¡Buena suerte!

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